El Real Madrid estudia una vía con Carreras y Camavinga para acercarse a Enzo Fernández
Enzo Fernández se ha situado entre los objetivos más destacados del Real Madrid en este mercado. El centrocampista argentino, concentrado con su selección en el Mundial, agrada mucho en el Santiago Bernabéu, aunque su fichaje obliga a afrontar una operación de enorme complejidad económica.
El Chelsea no contempla una salida sencilla y mantiene una valoración muy elevada por un futbolista que conserva cartel internacional. En Chamartín asumen que la cifra puede moverse alrededor de los 120 millones de euros, una cantidad que exige negociar con paciencia.
Una prioridad cara para el equipo blanco
El interés del Real Madrid por Enzo Fernández responde a una necesidad deportiva clara. El club busca un mediocentro con personalidad, recorrido y capacidad para dar sentido al juego en partidos de máxima exigencia, tanto en Champions como en LaLiga.
El argentino encaja por edad, jerarquía y experiencia competitiva. A sus 25 años, ya sabe lo que es ganar un Mundial con Argentina y jugar bajo presión en la Premier League, donde llegó al Chelsea procedente del Benfica por una operación histórica.
El problema está en el precio. Florentino Pérez no quiere entrar en una subasta descontrolada ni comprometer el equilibrio financiero de una plantilla que ya ha incorporado varias piezas importantes este verano. La idea no es pagar sin discutir, sino encontrar una vía más inteligente.
Jugadores que pueden entrar en la operación
El plan que se estudia en el Bernabéu pasa por incluir futbolistas en operaciones paralelas. No necesariamente como un intercambio directo, pero sí como movimientos que ayuden a suavizar la postura del Chelsea en la negociación por Enzo Fernández.
Dos nombres aparecen en ese escenario: Álvaro Carreras y Eduardo Camavinga. El lateral ferrolano dejó buenas sensaciones a Xabi Alonso, que ya lo tuvo en su radar y podría verlo como una opción útil para reforzar la banda izquierda tras la marcha de Marc Cucurella.
El caso de Camavinga es mucho más delicado. El francés no parece dispuesto a salir y sigue siendo un futbolista con mucho peso deportivo y valor de futuro. Aun así, en el mercado inglés su nombre tiene un atractivo enorme y podría cambiar cualquier conversación entre clubes.
Carreras sería una pieza más asumible dentro de la estrategia blanca. Su salida no tendría el mismo impacto deportivo que la de Camavinga y permitiría al Madrid abrir una vía de entendimiento con Londres sin tocar a los pilares principales de la plantilla.
Camavinga, en cambio, solo entraría en escena si el propio jugador modificara su postura. En el Real Madrid saben que forzar una salida de ese calibre sería arriesgado, sobre todo en una temporada en la que la exigencia en LaLiga volverá a ser máxima.
Por eso, la carpeta Enzo exige tiempo. Primero, el club blanco debe aligerar la plantilla, porque ahora mismo hay demasiados futbolistas en nómina para las fichas disponibles. Después, tocará medir hasta dónde está dispuesto a bajar el Chelsea.
El reciente fichaje de Marc Cucurella ha vuelto a estrechar el puente entre Madrid y Londres. El lateral, recién llegado desde Stamford Bridge, ha alimentado públicamente la posibilidad de reencontrarse con Enzo Fernández, un gesto que no pasa desapercibido en plena concentración mundialista.
Mientras tanto, el futbolista argentino guarda silencio. Está centrado en Argentina y sabe que cualquier declaración puede agitar aún más un escenario ya bastante caliente. Su futuro, en cualquier caso, dependerá de que los clubes encuentren una fórmula viable.
El Real Madrid quiere a Enzo Fernández, pero no a cualquier precio. El Chelsea tiene la sartén por el mango, aunque Florentino Pérez intentará jugar sus cartas con ventas, cesiones estratégicas y nombres que puedan rebajar una operación gigantesca. Enzo Fernández gusta, encaja y seduce, pero su fichaje será una partida larga.
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